Creo que es la primera vez que mi marido me pide que le haga una receta, el pobre está acostumbrado a que le plante la comida que me ha inspirado sin consulta alguna. Así que cuando me pidió, bueno, no solo me pidió, cuando arrancó esta receta de Martín Berasategui que vió en un suplemento dominical, me puse muy contenta.
Debo deciros que no probarla es un pecado. Es una receta espectacular, magnifica!!! Se hace en poco más de media hora y solo se mancha un puchero.
A partir de ahora pasa a formar parte del menú habitual de nuestra casa.
Ingredientes (para 2 personas):
– 320 gr de pasta tipo piñones o puntalette
– 100 gr de jamón ibérico
– 100 gr de setas
– 1 cebolla pequeña
– 30 gr de mantequilla
– 100 ml de nata líquida
– 800 gr de caldo de pollo
– 40 gr de queso de untar o mascarpone
– 40 gr de queso parmesano rallado
– 30 gr de aceite de oliva
– 50 ml de vino blanco
– cebollino picado Onena
Preparación:
Rehogar en el puchero la cebolla junto con la mantequilla sin que llegue a dorar. Añadir la pasta y sofrir durante un par de minutos.
Añadimos el jamón y las setas cortados a dados muy, muy pequeños.
Verter el vino blanco y dejar reducir hasta que quede seco. Añadir el caldo de pollo caliente, cazo a cazo. Hasta que no se haya absorvido el primero no añadir el siguiente. Remover constantemente.
Para finalizar, añadir la nata, dejar que pegue un hervor y retirar del fuego.
Salpimentar al gusto y añadir los dos tipos de queso y el cebollino.
A disfrutar!!!








