Lo que me gusta a mi la verdura, tanto o más que un buen chuletón! Creo que ya os he contado alguna vez que soy totalmente omnívora, no puedo prescindir de la carne o alimentos derivados de los animales, lo mismo que no podría vivir sin mis raciones diarias de fruta y verdura!
Y como buena amante de las verduras, disfruto desde bien pequeña comiendo una rica fritada, me declaro fan incondicional y abogo por instaurar el #DIADELAFRITADA!!!
Este mes de junio dedicado a las verduras dentro de nuestras recetas aragonesas, no podía faltar ni en mi mesa, ni en el blog, la fritada aragonesa, que además me atreví a acompañar por los primeros huevos poché que he hecho en mi vida y de los que disfruté como una enana. Ahora se que tengo que recuperar el tiempo perdido mientras vivía en la ignorancia de los huevos poché.
Y ya sabeis que como siempre y antes de explicar cómo hemos preparado la receta de hoy, os invito a que visiteis las cocinas de mis compis Cristina, Marisa y Mª Pilar, que a buen seguro también nos van a hacer disfrutar.
FRITADA ARAGONESA CON HUEVOS MOLLET
Ingredientes para 4 unidades:
– 1 calabacín pequeño
– 3 patatas medianas
– 1 cebolla
– 2 pimientos verdes
– 2 tomates maduros
– 4 huevos
– aceite aromatizado (en mi caso de trufa)
Preparación:
Pelamos la patata la cortamos en láminas muy finas (si tienes mandolina te ahorrarás mucho trabajo) y ponemos en una sartén o cazuela muy amplia.
Lavamos el calabacín y lo laminamos al igual que la patata, ponemos en la cazuela y comenzamos a saltear con 3-4 cucharadas de AOVE (aceite de oliva virgen extra).
Mientras tanto lavamos los pimientos y troceamos junto con la cebolla en juliana, añadimos a la cazuela y le damos un toque de sal.
Cuando casi tengamos pochada nuestra verdura, lavamos los tomates y retiramos la piel. Quitamos también la pulpa que aprovecharemos para una ensalada, por ejemplo. Añadimos la carne de tomate a las verduras, rectificamos de sal y cocinamos durante 10 minutos más.
Una vez que tengamos listas las verduras prepararemos los huevos poché.
Cortamos un trozo cuadrado de papel film y añadimos una gota de aceite (si es aromatizado mejor) y extendemos. Ponemos el papel film dentro de un vaso, casacamos un huevo y lo ponemos. Cerramos con la ayuda de un cordel o hilo.
Ponemos agua a calentar y cuando esté a punto de hervir añadimos los huevos, cocinamos durante 4 minutos evitando que el agua hierva. Retiramos el cazo del fuego y dejamos los huevos 1 minuto más en el agua caliente. A continuación refrescamos en un bol con agua helada.
Para servir, repartimos la fritada en el cuenco, vaso o plato elegido. Abrimos el paquete de papel film y colocamos sobre la fritada. Rematamos con unas escamas de sal.
Hoy más que nunca…. a disfrutar!!!









